SOMOS UNA PEQUEÑA EMPRESA SURGIDA DE UNA ILUSIÓN.
Nacimos casi por casualidad, cuando nos propusimos sorprender a nuestro padre comprándole un coche igual al primero que él tuvo: un Simca Aronde de 1952.
Aquel pequeño sueño se hizo realidad en el año 2004.
Poco después compramos un coche igual al que tuvo nuestro abuelo: un Citroën Tracción 11 BL de preguerra.
Otra ilusión se hacía realidad. Con él se caso Laura, mi sobrina, con Laurent.
Si nuestros coches nacieron de ilusiones ¿Por qué no compartirlos con otros? y así nació nuestra empresa.
Por el momento disponemos de dos coches, el tercero ya está en el taller en proceso de ser restaurado.
Queremos compartir nuestras ilusiones, para acceder a ellas clica aquí. |